La única alternativa frente a este panorama patético, cruel en su enunciación e inobjetable en su contenido es la unión del Pueblo Argentino para una cruzada casi de la misma magnitud que la Revolución de Mayo de 1810, o aquella que nos constituyó en una Nación independiente en 1816. La revolución que se hace imprescindible es la revolución de la ética y de la Inteligencia. La bandera de esta revolución es la guerra santa y a muerte contra la corrupción. Un corrupto es un traidor a la patria y como tal debe ser juzgado. Un corrupto es un genocida y un asesino que por una paga y por ambición de poder compromete los destinos de millones de personas, condena implacablemente a muerte o a la miseria a miles de compatriotas y hace peligrar la existencia misma de la Nación Argentina. La pena que corresponde por estos crímenes la determinará quién corresponda en el momento que corresponda y cuando impere la ley. Sin embargo lo que hoy por hoy pide el pueblo es la pena de muerte. Si nos ponemos a pensar en la gravedad y magnitud del accionar de estos traidores, de las consecuencias terribles de su irresponsabilidad difícilmente logramos imaginar atenuantes. Algo cambia en la República Argentina y hoy por hoy ya no circulan ostentando su soberbia por los lugares públicos. Al menos comienzan a experimentar temor del monstruo que ellos mismos han creado. Sin embargo sin una organización del pueblo argentino todavía siguen firmes, atrincherados detrás de la “legitimidad” que los ampara en un absurdo donde pretenden continuar, donde quieren seguir depredando y robando hasta que no quede nada. Podrán hacer callar algunas cacerolas por un tiempo pero ¿hasta cuando?
22 abr 2009
50 -La unica alternativa
49 -La otra Argentina
Sin embargo hay entonces otra Argentina dormida, la que padece, la que yuga en silencio para sostener lo que los otros van derrumbando, la Argentina de la lucha titánica y la impotencia, La Argentina de quienes no bajan la guardia pensando que algún día sonará un tiro para el lado de la justicia. De aquellos que no se consuelan pensando que existe una justicia divina, porque en esta tierra Argentina donde no hay justicia de los hombres, algún día será un País justo y soberano. De aquellos que son engañados, estafados y no tienen a ningún "cúneo" o cuña que los "salvi". De aquellos que están en el “veraz” porque no llegaron a pagar la tarjeta y los intereses le destruyeron la vida y la tranquilidad, mientras algún ladrón engreído desfila con su cuatro por cuatro. De aquellos científicos que investigan con los miserables recursos que les brinda el estado y solo reciben reconocimiento cuando descollan en otros países. De aquellos empresarios que aguantan con coraje y mantienen su personal en medio de la crisis mas profunda de la historia argentina. De aquellos trabajadores que han visto esfumarse su salario y agradecen todavía porque hoy en estos días es una bendición ser explotado. De aquellos que conducen por el carril, respetan la prioridad a la derecha y los semáforos. De aquellos comerciantes que emiten boleta. De aquellos que luchan para que sus hijos no se contaminen con ésta porquería que nos rige. De aquellos que están enfermos y no se pueden curar y de aquellos que curan con lo que hay. De aquellos que se animan a hablar y son perseguidos o denigrados. De aquellos que estudiaron y se sienten fracasados. De aquellos que padecen el exilio porque acá no tienen cabida. De aquellos que trabajaron toda su vida y viven con ciento cincuenta pesos. De aquellos que están sin trabajo y persisten en la honestidad. De aquellos que están embargados. De aquellos que escuchan el hambre de sus hijos. De aquellos que perdieron casi todo menos la dignidad y la honestidad. De aquellos que se quedaron sin familia por la situación económica. De aquellos que viven en la marginalidad de la miseria, en la violencia animal de los abandonados, de los excluidos y de los hambrientos por culpa exclusiva de los corruptos y ladrones que hicieron la Argentina de hoy, a contramano de los ideales que nos conformaron como Nación a contramano de su pueblo, a contramano de todo. Todos aquellos, los que hoy sufren constituyen el verdadero y noble pueblo argentino, el resto son ratas que momentáneamente manejan el galpón mientras los gatos duermen.
48 -La culpa no la tiene el chancho
Pero sin duda, el elemento más importante que sostiene el sistema corrupto, el pilar fundamental que lo alimenta cada día, ES EL PUEBLO ARGENTINO.
47 -Ideología y Corrupción
46 - El precio del aborto.
45 - La Necesidad, la Norma y los Herejes
44 - El empleo público y la corrupción
Una de las actividades más desprestigiadas por la sociedad argentina es el Empleo Público. Para la opinión del común de la gente, quienes trabajan para el estado son seres despreciables, cagatintas, burócratas, ineptos, vagos y otros tantos calificativos que surgen de manera casi espontánea. Aquí definitivamente no se separa la paja del trigo y el juicio es unánime para todos. El desprestigio del empleo público está perfectamente justificado si uno evalúa la ineficiente prestación que brindan la mayoría de los organismos. El error está en desconocer que si algo por poco que fuere, funciona mal o bien, es gracias a esos empleados públicos y que el principal problema está en los corruptos que pudren las organizaciones. En cada organización están aquellos que a pesar de los estragos que hace el sistema corrupto, hacen funcionar con un esfuerzo titánico lo poco que funciona y hasta donde dan sus fuerzas. Con escasa capacitación, con escasos recursos materiales y tecnológicos, merced a un voluntarismo loable, cumplen su tarea cada día para ganarse su salario. En todos los organismos del estado, existe gente inteligente y capaz, que conoce su trabajo, que sabe donde están los problemas, que está comprometida con lo que hace y quiere hacerlo cada día mejor. Estos son los verdaderos empleados públicos que por desgracia están atados de pies y manos por los distintos usurpadores que se van sucediendo en el tiempo. En estas organizaciones, la red de corrupción cada vez llega a niveles mas bajos. Generalmente los que conducen, incluyendo los niveles medios, son empleados del sistema corrupto asociados a camarillas gremiales. Cuando uno en el año 2002, entra a un edificio público en general experimenta una sensación desagradable porque choca inevitablemente con las miserias del sistema corrupto. Edificios sucios y que se caen a pedazos, empleados hacinados en mobiliario corroído, computadoras obsoletas cuando las hay, mal trato, desorganización, falta de información, trámites irracionales, muchos papeles, colas y colas. En el empleo público confluyen la Biblia y el calefón. Empleados con los ojos destrozados, que trabajan bajo presión, atendiendo público y con alto nivel de estrés laboral y otros, a pocos metros, que deambulan, mate en mano, leen el diario en el escritorio de al lado y conservan una pila de expedientes por las dudas alguien piense que no trabajan. Esta inequidad en la distribución del trabajo, las secuencias chaplinescas en los procedimientos, sistemas de registro obsoletos, falta de información, falta de elementos de trabajo, compartimentación, papeles y más papeles constituyen el paisaje en el que transcurre el trajín público diario. El empleado público aprendió después de tantos años a convivir con el sistema corrupto y la única forma de hacerlo y sobrevivir es: No tomar iniciativas, mantener un perfil bajo, aceptar que “siempre se hizo así” y que no es posible hacer nada para mejorar hasta que no venga una orden de arriba. En general se toleran errores, se reiteran los mismos errores sin que se pueda subsanar la causa que los produce. No importan los tiempos de ciclo, salvo que lo pida un diputado o algún capanga del sistema corrupto. No hay régimen de premios y castigos. Da lo mismo el vagoneta amparado por la gremial que el que se mata laburando. Uno de los puntos fuertes de las críticas al Empleo Público es el número. En general se acepta que existen demasiados empleados públicos. La realidad es que prácticamente ningún organismo tiene una estructura funcional que permita definir cuanto personal necesita. No existen criterios e información realista que permita decir cuanta gente necesita un municipio o el Pami, por ejemplo. Por una sencilla razón: que estas organizaciones no son organizaciones. La mayoría no tienen definidas estructuras funcionales que respondan a su misión y los procesos de trabajo, ni tampoco puestos de trabajo nominados y asociados con responsabilidades específicas por lo cual no es posible decir cuantos puestos están cubiertos y cuantos están vacantes. El único dato que hay es el número y esto se explota políticamente. No es raro que un nuevo administrador de un organismo público denuncie el exceso de personal y amenace y/o concrete despidos masivos. Ese mismo funcionario no tardará mucho tiempo en volver a contratar a sus amigos. Alderete produjo casi dos mil bajas en el Pami mediante amenazas de quitas salariales asociadas a un retiro voluntario que despojó al organismo de los recursos profesionales mas valiosos. Luego contrató indiscriminadamente otro tanto de gente sin experiencia ni calificación. Claro que el enorme monto de dinero pagado en indemnizaciones fue prácticamente tirado a la basura. Esta tremenda irresponsabilidad no tiene cómo ser castigada en Argentina. Otra de las recetas enunciadas por los políticos con respecto al problema del empleo público tiene que ver con la reconversión laboral. El Pami gastó cerca de 20.000.000 de dólares en capacitación para una reconversión que jamás se concretó. Otra de las característica del empleo público tiene que ver con los salarios y los valores de mercado de los distintos perfiles. Uno de los puntos mas significativos en lo que respecta al salario de los empleados públicos es que se paga por posiciones o categorías escalafonarias más que por las competencias y responsabilidades inherentes a las tareas que se realizan. El trabajo profesional está completamente desvalorizado y no es raro que los salarios profesionales se equiparen a los del personal no calificado que realiza tareas generales de oficina o de mantenimiento, percibiendo en muchos casos sumas sensiblemente superiores a los valores de mercado. Este contexto es estrictamente necesario para el sistema corrupto, mas allá de los ciudadanos. Por eso el estado es ineficiente y no hay ninguna otra razón que se equipare con ésta. Los medios de opinión contribuyen en sus análisis superficiales de la realidad y en la búsqueda de impacto a que no se entienda cual es el problema de los organismos públicos. No vacilan en publicar titulares que hablan del exceso de empleados públicos pero nunca mencionan los puntos que se trataron mas arriba. La gente protesta porque hay muchos empleados, cuando en realidad debería protestar porque los funcionarios son corruptos, los directores, interventores, gerentes, puestos por el gobierno de turno y las mafias enquistadas y que se perpetúan son el verdadero problema de la gestión pública.
43 - Hacer las cosas bien (¿Para qué si se pueden hacer mal?)
Esta frase popular representa otra terrible faceta del sistema corrupto. El que sabe nunca concreta nada. Acumula uno y otro proyecto abortado y es juzgado por el entorno como una persona que no concreta los temas y poco operativa. Los logros son de ellos y así estamos. La capacidad de asombro no la hemos perdido porque no se puede perder cuando se mira lo que ocurre en éste país. Argentina es el país de la ineficiencia e ineficacia. El mecanismo por el cual se es ineficiente e ineficaz está estrictamente asociado al sistema corrupto. En Argentina existe gente sumamente inteligente e ingeniosa que hace el terrible esfuerzo de desplegar su talento en un contexto absolutamente hostil. La secuencia es la siguiente: El inteligente, voluntarioso y proactivo detecta una oportunidad de hacer algo bien o mejor. Esa noble intención puede ser vista como una oportunidad para el político o para el chanta o como una contra que en general resulta incomprensible para el sentido común. Si el político encuentra una veta, seguramente exigirá al técnico “modificaciones” y una rapidez imposible de lograr sin contaminar los resultados. Este “apuro” es incompatible para el técnico autoexigente y responsable. El político insiste en que es “para ayer y como él lo quiere”. Si el técnico resiste lo apartan rápidamente de su propio proyecto y llega otro, algún idóneo sin escrúpulos que termina arruinando todo. Si el técnico acepta o es “apretado” ocurre lo mismo, con lo cual su posición es imposible. Otra situación es aquella en que el técnico anuncia la urgencia de encarar una acción. Fundamenta impecablemente los motivos por los cuales hay que actuar, anticipa los riesgos de no actuar y las ventajas de hacerlo, muestra un plan bien formulado, determina costos del antes y del después. El político escucha en otro canal diferente al de la lógica formal y dice no, y no y nunca se sabrá porqué. O sea que la ineficiencia y la ineficacia es un resultado de la acción contaminada por la política y el sistema corrupto. Quien tenga orejas que oiga porque este es uno de los principales causales de la tremenda crisis Argentina. A veces las nefastas intervenciones del sistema corrupto dominante están sustentadas en una incompatibilidad del desarrollo, de la mejora o del éxito de un proyecto con objetivos espurios vinculados con el robo o con otros intangibles relacionados con el rédito político que en última instancia es otra puerta para seguir robando. La habilidad de los corruptos para abortar proyectos importantes o para capitalizarlos es francamente asombrosa. Sus argumentos desarman hasta los más sólidos fundamentos de un plan o conjunto de acciones técnicas. Sin la bendición de los padrinos de la corrupción nada puede hacerse. Con ésta lógica fue que el sistema corrupto desmanteló cualquier gestión eficiente en las grandes empresas del estado, y con ésta técnica y accionar sistemático nos hicieron creer que eran inmanejables, no hicieron sentir que era insoportable para los ciudadanos padecerlas y que en Argentina no había gente capaz de convertirlas en empresas exitosas. Así fue que las remataron por monedas y todos nos pusimos contentos de poder hablar por teléfono sin el plan megatel.
42 - La chantada como pilar del sistema corrupto
La chantada es el resultado del accionar del chanta. En el lunfardo se aludía hace unos años a una excepción a la regla. Había chantas y nos resultaban hasta pintorescos por sus ocurrencias y artilugios para obtener ventaja mediante el engaño. Los primeros chantas solían representarse como porteños vivos que engañaban a ingenuos paisanos que venían del campo, que creían en la palabra, y víctimas de la fascinación por éstos hombres de la ciudad que parecían saberlo todo y dar buenos consejos, terminaban vilmente estafados. En muchos casos, la fascinación ejercida por el chanta adquiría una dimensión tal, que la víctima no se resignaba a creer que fuera posible que un señor tan distinguido y tan bueno pudiera ser responsable de una estafa. - Ha de ser un error -, decían hasta que la cruel realidad era elocuente. Estos personajes tenían sus códigos y su corazoncito, uno puede ver en algunos films, emotivas instancias de arrepentimiento, donde el famoso chantapufi lágrimas de por medio se disculpa y devuelve lo que robó o en última instancia, en el calabozo, un comisario bigotudo lo perdona y le dice algo así como, -"Ve hijo mío y no peques más". Los chantas siempre han sido transgresores pero en general no mataban a nadie y su arma era el talento verbal y su ojo de lince para seleccionar a sus víctimas, los giles. Ranas y giles. Una combinación que con el tiempo resultó nefasta para la Argentina. En aquellos tiempos de las películas argentinas, estaban los ranas, estaban los giles, pero también estaba la ley. La dinámica se resolvía en ese marco donde la vigencia de la ley no estaba en juego y los códigos eran los de la honradez y la palabra. El chanta transgredía porque en última instancia había giles, había principios, valores de honestidad y había una ley. Desgraciadamente la trama ya no es la misma. El chanta de hoy es capaz de matar, tiene la mente terriblemente fría y no hay nada que lo haga retroceder. Tiene el signo pesos en la frente y su ética es la ética de la ventaja. Está en éste mundo para obtener dinero o ventajas sobre los demás, en un marco de transgresión, juego sucio y sin ley. Hoy por hoy la ley es la ley del chanta. Transgredir es la norma, porque en general “no pasa nada”. Eso sí, las cárceles están llenas, pero no de chantas. La transgresión es hoy por hoy un modelo de crecimiento y posicionamiento social. La competencia es un juego entre chantas. El resto no juega y queda fuera de mercado.
41 - El pez por la boca "no muere"
Argentina es un país de chantas, así nos caratulamos y nos caratulan en muchos lugares del mundo. El chanta argentino tiene la particularidad de manejar muy bien las palabras. Son las palabras del embauque, de la mentira que nos envuelve y nos hace caer una y otra vez en trampas a veces mortales. Por otra parte, así como está el embaucador talentoso, está el embaucado. Los argentinos también somos vulnerables a la palabra del embaucador como si fuéramos víctimas de alguna extraña fascinación. Nos encanta creerle al chanta. Dos caras de la misma moneda, el chanta y el gil. El chanta se vende y nos vende cualquier cosa, el gil admira al chanta y compra cualquier cosa. Hasta aquí hemos llegado en un círculo vicioso que nos viene condenando. El chanta es todo fachada y cero contenido. El gil se deslumbra por la fachada y la confunde con contenido. Además existe como un código compartido de valoración del chanta. No es raro que algún personaje sea venerado por una multitud que individualmente habla pestes o detesta al mismo personaje pero no se anima a enfrentarlo o en el fondo lo admira. Cuando estamos en la intimidad lo criticamos, cuando hay otros lo defendemos a muerte y en el fondo quisiéramos ser como él. Cuando estamos con “él” lo adulamos, nos sometemos y no lo contradecimos. Algo así como el cuento del rey desnudo, todos sabemos que es un chanta y mentiroso pero nadie lo dice. Este muchacho sabe mucho, dicen algunos!. Entonces Argentina no es solo un país de chantas, también es un país de giles, los otros, los que piensan y luchan están en el anonimato, perseguidos, desterrados y nunca son profetas en su tierra, como nadie.
En definitiva, uno puede decir cualquier cosa a condición de decirlo con cierta entonación autoritaria y que denote seguridad en sí mismo que tendrá mas impacto que algo sensato y respaldado. Nos aburre a los argentinos buscar contenidos, buscar coherencia en un discurso. Nos resulta mas fácil quedarnos con lo superficial sin medir cuanto nos cuesta esto. El costo es que los lugares de poder están reservados para el chanta, porque no le concedemos poder al criterioso. No le damos el lugar de poder por lo que es y si le damos el lugar de poder por lo que parece. Parecer y ser, el gran problema argentino. Los que parecen tienen mil veces mas fuerza que los que son. La virtualidad del conocimiento, del saber, de la honestidad, se materializa para los argentinos en un discurso bonito dicho en el tono que nos fascina y nos adormece. A la fascinación del gil se agrega el enorme talento del chanta para defenderse de quién lo cuestiona y para contratar lealtades que lo aplaudan. Siempre tiene un ejercito de aliados, como mujercitas fascinadas e histéricas que lo confirman en su lugar emblemático. Quien lo desenmascare se las tendrá que ver con el mundo entero, no resulta fácil. Un eminente profesor presentaba en un congreso un trabajo literalmente robado a dos de sus alumnos, presentes en la disertación. Uno de ellos se puso de pié, lo interrumpió y le dijo: Ese trabajo que está presentando no es suyo”. El hombre imperturbable le dijo, por favor!! Que está diciendo? - No le permito!, mi prestigio en la materia es incuestionable y mi trayectoria demuestra que desde hace años me ocupo de éstos temas -. - Usted está equivocado -. El tono de voz resultó impecable y elocuente, digno de una eminencia, por lo cual continuó como si nada quedando totalmente descalificado quién tenía la razón. Algo habitual en el chanta, descalifica al inteligente y gobierna. Hay chantas y giles en todos los rubros del trajín nacional. El resto no encuentra su lugar en Argentina y muchos de éste resto triunfan en el exterior. Hay chantas hasta en los ambientes científicos!!. Siguiendo con el anecdotario, un mismo proyecto elaborado por un profesional de una organización pública, fue presentado a una autoridad por cuatro personas distintas que se lo atribuían. El chanta obtiene letra y carátulas del inteligente, nunca contenidos. Vende fachadas, vende vino adulterado en botella de colección, vende manzanas pintadas con tempera, vende declamaciones y vende imagen. Los atributos de la capacidad de un funcionario público son el tamaño de su despacho, el volumen de su quincho y las curvas de su secretaria. Se les nota en la cara el placer que experimentan por estar ahí sentados, incompatible con la cara que pondría alguien que quiere trabajar y hacer las cosas bien de acuerdo a su saber y experiencia. Al chanta lo delata su cara, su soberbia y su autoritarismo barato, Una cara diferente a la del inteligente y honesto que en general es humilde y lidera con respeto. Al gil lo delata su fascinación y temor por el chanta. Al honesto e inteligente no lo delata nada porque no juega en este partido. Queda excluido o condenado a trabajar en las sombras, siempre sin consenso, siempre por su voluntarismo, siempre tratando de predicar sensatez en un mundo de necios, siempre tratando de reparar o anticipar consecuencias nefastas del accionar del chanta, tratando de avivar giles que una vez avivados no tardan en convertirse en chantas. Perseguidos, apartados de los proyectos importantes y de los lugares de decisión los hombres nobles deambulan y rara vez se encuentra con sus pares. El sistema corrupto se encargó de que no puedan reunirse. Sistemáticamente destruye y corrompe asociaciones, u organizaciones inteligentes y genera un contexto hostil a la palabra noble, desinteresada y sensata que ya no vale nada en Argentina. Sin embargo sí que fuimos como ratones tras el flautista, cuando nos dijeron: “síganme que no los voy a defraudar”, o también “con la democracia se come, etc.”. El colmo fue éste señor que nos dejó en la rúa, con aquel famoso alegato sobre el aburrimiento. Tal vez los argentinos también aprendamos algún día por aburrimiento ¿o acaso todavía no nos aburrimos de tanto chanta?
40 - Las Internas del Sistema Corrupto
Argentina vive en estado de contienda política permanente. Desde el primer día que asume un gobierno empiezan las internas, ya sea dentro del mismo partido o entre partidos de una alianza, o entre partidos opositores. Esta lucha resulta costosísima para el Estado argentino ya que la disputa de los puntos estratégicos para robar transcurre en los organismos estatales donde coexisten todas las corrientes. Esto implica que la repartija de ministerios, gerencias o sectores de la gestión pública u organizaciones entre distintas líneas, contamina la coherencia de cualquier política. Las organizaciones funcionan absolutamente desintegradas porque cada gerencia es un coto que no comparte los mismos objetivos con las otras. Así es que no se puede llevar adelante ninguna organización pública, porque nunca hay consenso y los intereses de las partes, dentro de la misma organización son incompatibles. Esto es gravísimo porque cualquier persona con formación en gestión o un simple ciudadano pueden ver rápidamente que es imposible trabajar en ese contexto. Y de verdad es así, resulta imposible mejorar la gestión pública en tanto las organizaciones públicas sean el coto de caza de ladrones y traidores de distintas bandas. Ni hablar que en esta lucha encarnizada de patriotismo. Siempre se apuesta al fracaso del otro aunque arrastre consigo el fracaso de la Nación. Así estamos los ciudadanos, siempre entre el fuego cruzado de una guerra de traidores.
39 - La responsabilidad de los irresponsables
Argentina es el auténtico país de la irresponsabilidad. Nadie se hace responsable de nada o a veces alguien o algo es responsable de todo. Lo que prima es la falta de registro desde el pueblo, desde la ley o desde los mecanismos del estado de los puntos de responsabilidad. Argentina perdió recientemente cientos de millones de dólares por la irresponsabilidad de un señor que descuidó el tema de la aftosa. Capaz pensó que ahorraba con su negligencia, o tal vez haya recibido alguna oportunidad desde afuera. La cuestión es que se retiró sin pena ni gloria. Para el nada cambió, y sería bueno saber si su situación mejoró. Seguirá cobrando su jubilación de privilegio por su valiosa contribución a la cosa pública. Estamos hablando de una negligencia que costó cientos de millones de dólares. No sería raro que en unos años veamos al mismo personaje, con el “quincho” mejorado de vuelta en la función pública. El pueblo argentino es generoso y tolera todo. Perdona los errores y da nuevas oportunidades, como al paladín de la democracia que dejara al país en una situación crítica de hiperinflación, que abandonó la nave y salió corriendo y todavía sigue dando elocuentes discursos. Ni hablar de la responsabilidad sobre lo que se dice. “Voy a ser el empleador de cada argentino”, decía el último fugado.” Que alguien le pregunte por qué no fue el maestro de cada argentino como tan convencido y convincentemente anunciaba. Qué alguien le pregunte por qué no vendió el tango01 y que exija una respuesta coherente. ¿Que nos pasa a los Argentinos? ¿Estamos drogados?, ¿borrachos?. Mas bien estamos enfermos de pasividad. También están los que son responsables de todos nuestros males, generalmente los "anteriores", que una vez que pasan a la historia, terminan siendo buenos a comparación de los que los van sucediendo, como bien decía Perón. ¿Quién son los culpables de nuestros males? ¿Perón, Videla, Martínez de Hoz, Alsogaray, Menem, Cavallo, de la Rúa?. El culpable es el sistema corrupto argentino mas allá de cualquier nombre.
38 - La Justicia, los Jueces y la Corrupción
Argentina no es el país de la justicia. Las injusticias más arbitrarias nos atraviesan día por día, en un marco total de impunidad para quienes violan de la peor manera la ley, es decir aquellos que la violan a cara descubierta y deambulan libremente después de asesinar, después de robar. Hacete amigo del Juez, decía Martín Fierro y muchos corruptos así lo han hecho. Pero a su vez el juez tenía su refrán que era, hacete amigo del corrupto y así estamos. La suprema corte de éste país resulta algo increíble. Los personajes que parecen inamovibles constituyen la antítesis del equilibrio, de la balanza que representa la justicia. Algunos ni siquiera tienen equilibrio emocional y en un arranque pueden arrojar personas por las ventanas de los edificios. Otros no pueden disimular sus vínculos carnales con el sistema corrupto argentino. Avalan actos inconstitucionales y violaciones abiertas de la ley, siempre en beneficio de los poderes.
37 - El servicio exterior
Allí encontramos los amigos, que no son funcionarios de carrera disfrutando de la inmunidad diplomática y de unas vacaciones todo pago costeada por los ciudadanos de este país. Tristes ejemplos fueron de conocimiento público en algunos países vecinos, desde alcoholismo, drogas, hasta muertes y rock and roll han sido las credenciales de estos pseudo diplomáticos. Si alguien se decidiera a hacer un mistery tour por las dependencias argentinas en los principales países del mundo se encontraría con muchas sorpresas, aunque no muy diferentes de todo lo que venimos viendo aquí. La red montada alrededor de los migrantes orientales en tránsito a EEUU a razón de unos cuantos miles de dólares por trámite, consulado mediante, muestra otras funciones importantes del servicio exterior argentino. Mientras tanto uno se pregunta cual es la política exterior de Argentina, ¿la de las relaciones carnales? ¿La de seducción de los Kelpers?. En todo caso lo que se puede ver son las consecuencias de una política sistemática de obsecuencia sin rédito a cambio y que en nuestros días ha llegado a extremos de falta de dignidad y soberanía en lo que podríamos llamar política de "mendicidad". Nuestros deberes los hicimos bien. Desmantelamos el plan nuclear, las fuerzas armadas, la industria militar, el misil cóndor, la fábrica de aviones, la fábrica de submarinos, los blindados, la siderurgia y como si esto fuera poco, toda la industria nacional. Entregamos los mares a la depredación, desmantelamos la marina Mercante, los ferrocarriles, entregamos el petróleo, la energía, el agua, los minerales y las comunicaciones. Y el rédito, el éxito de ésta maravillosa política resulta difícil de fundamentar. Tuvimos nuestro momento de gloria turística, de equipamiento electrónico, de autos japoneses, y así quedamos.
36 - Tecnocracia y Corrupción
La corrupción es letal para el desarrollo de los países. El nivel de deterioro de nuestras organizaciones públicas es completamente incongruente con el nivel que han alcanzado las técnicas de gestión y la tecnología informática. En la década del noventa parecía inevitable una reingeniería de todos los organismos burocráticos e ineficientes. Así fue que aparecieron los expertos, los tecnócratas que inundaron los organismos públicos con un ejercito de jovenzuelos disfrazados de eficientes, que autoritariamente revolvían por una módica suma los avisperos públicos. Los “consultores”, que venían a "espantarse" de lo mal que estaba todo y a transformar el estado, encubrían un nuevo negocio de una magnitud impresionante. Las consultoras, algunas armadas ad-hoc cobraron fortunas por recopilar el trabajo de los empleados de las organizaciones y encuadernarlo con hermosas carpetas membreteadas que nadie leyó pero que costaron un dineral. El negocio de las consultoras fue uno de los más “redondos” del sistema corrupto argentino. Aquí no había que fabricar nada, los costos eran insignificantes y la facturación enorme. Carpetas y carpetas ni siquiera se sabe donde están. Si uno evaluara la relación costo beneficio del aporte de éstos mentores del buen gestionar, el resultado sería cero beneficio. No dejaron nada de nada, se llevaron todo el patrimonio de conocimiento y elaboración de la gente trabajadora y comprometida de las organizaciones, y si alguna recomendación hicieron a nadie le interesó llevarla adelante. Miles de radiografías, diagnósticos con "carisma" tecnocrático y nunca un tratamiento. Algunas consultoras contratadas por los funcionarios corruptos ni siquiera tenían una trayectoria o antecedentes. Fueron armadas especialmente para robar. ¿¿Sr. Juez??????
Otro aspecto característico de la tecnocracia asociada con la corrupción tiene que ver con la recomendación de despedir gente y tercerizar servicios. En los dos casos se trata de negocios para el sistema corrupto. Los despidos de empleados públicos en general son selectivos por temas políticos y negociados con los gremios. En realidad la cuestión es producir un impacto en la opinión pública a la que se mentaliza que el empleo público es basura y que hay mucha gente y hechar gente es un acto heroico del servicio. Una vez realizada la operación, en poco tiempo contratan otro tanto o más cantidad de gente “amiga”. Igualmente sucede con algunos procesos de desvinculación asistida, o retiros voluntarios que tienen un costo tremendo y una vez que se concretan se recontrata indiscriminadamente más personal. También desde hace una década se puso en boga la tercerización de servicios que habitualmente se realizaban con personal de las mismas organizaciones. Empresas de seguridad, empresas de limpieza constituyeron y constituyen otro foco de corruptela que en muchos casos contribuyó a dejar sin trabajo a muchas personas a cambio de servicios malos y caros, y en otros casos a aumentar el gasto ya que no se despidió al personal propio. Todo es al revés, ésta es la lógica del sistema corrupto. Lo que debe ser nunca es.
La incorporación de tecnología constituyó otro coto del sistema corrupto. En éste caso se destacó el tema de IBM por los montos desorbitantes de las comisiones, aunque si se analiza de que manera se fue incorporando equipamiento y software en las organizaciones públicas encontraríamos mas de lo mismo. No es raro que los sistemas no funcionen o que sean terriblemente cerrados y tortuosos para los usuarios. Para el sistema corrupto lo barato tiene que costar caro y salir caro. Por otra parte, al margen de las erogaciones en equipamiento y tecnología, las organizaciones públicas no despegan en un funcionamiento acorde a lo que se invierte por la sencilla razón de que la tecnología es contraria al sistema corrupto. El sistema corrupto tiene que funcionar en la oscuridad del expediente y en la complejidad de los procesos. Cuanto menos registro quede mejor, cuanto más complicado sea obtener información, mejor, cuanto más fácil sea de destruir la evidencia mejor. Es por eso que la tecnología no alcanza para transformar las organizaciones públicas bajo la dirección de los ladrones que las manejan.
35 - Los Señores Feudales.
La sociedad feudal persiste en Argentina, solo que los “Señores Feudales”, son de estirpe bastante inferior que aquellos que menciona la historia. Estos caudillos gobiernan algunas provincias argentinas desde hace décadas, seguramente morirán en el trono y los sucederá algún pariente. No es extraño ver coincidir estos regímenes con los más altos niveles de pobreza e ignorancia de la mayoría del pueblo y una casta asociada al caudillo que maneja todos los asuntos públicos y privados de la región.
34 - La previsión para la vejez.
33 - La corrupción y la salud de los argentinos.

Uno de los aspectos más terribles de la corrupción es cuando la moneda de cambio son derechos humanos básicos, como el derecho a la salud. La corrupción en el sistema de salud resulta repugnante. La situación de organizaciones como el Pami, atribuidas a la falta de financiamiento constituye un ejemplo cabal de lo que significa delegar responsabilidades de esta magnitud a ladrones y corruptos. Hoy muere gente en Argentina por falta de atención médica y esa gente que muere es gente que realizó aportes durante toda su vida para terminar maltratado. El Pami sintetiza todo lo que se dijo hasta ahora. Tiene todos los elementos para convertirse en un museo de la corrupción. Todavía hoy, en tiempos de una crisis profunda, opera allí en toda su magnitud el sistema corrupto para quién quiera verlo. Las mismas formas de robar, los mismos negocios con algunas variantes, nada que hacer, ningún juez ve nada, ningún periodista se dignó asomarse para ver de que se trata. Ningún representante del pueblo dice nada. Mentiras y mentiras, silencio y complicidad.
Los hospitales públicos resultan otro tremendo agujero negro. Cuando cualquier persona sensata ve la forma en que se administran se agarra la cabeza. Casi todo es manual, no hay prácticamente computadoras y en general no disponen de sistema de gestión, hospitales que tienen cientos de pacientes internados y con miles de consultas externas mensuales. Algo no cierra. ¿Cómo se puede administrar de esa manera?
Por otra parte están las miserias de algunos galenos, que compensan sus dificultades con las obras sociales mediante cobro de adicionales o plus, que prescriben a instancia de los laboratorios para ganarse algún viajecito. que llenan los consultorios como colectivos y atienden cientos de pacientes por día para compensar con el número el bajo costo de la consulta. Que prescriben estudios de complejidad en asociación con los establecimientos que los realizan. Todo eso pasa y pasa, lo sufrimos los argentinos y no tenemos a quién contarle. La falta de equidad es absoluta entre el paciente privado y el de obra social. Con la excusa de que las obras sociales no pagan o pagan con demoras se niega accesibilidad a servicios básicos, se postergan cirugías, se dan turnos incompatibles con las indicaciones médicas o directamente no se atiende. En última instancia estos prestadores siempre terminan cobrando por servicios que no brindaron. Un señor adinerado fue a una clínica y la empleada de recepción le preguntó, tiene obra social? Y el señor metió la mano en el bolsillo, saco un puñado de billetes verdes y dijo, - lo que tengo es plata! Obviamente el problema está en el resto.
21 abr 2009
32 - La deuda externa y la corrupción.
El endeudamiento del estado argentino se corresponde absolutamente con el accionar de los corruptos y es una consecuencia directa de la corrupción. La razón es simple, si se hubiese utilizado el monto adeudado en el desarrollo y crecimiento del país seríamos una potencia mundial. Sin embargo, correlativamente al aumento de la deuda, Argentina no solo no se desarrolló sino que empeñó todo su patrimonio, poniendo en riesgo la integridad misma del país. Los resultados están a la vista. No tenemos como ni con qué pagar, y en definitiva, no sabemos que cosa estamos pagando. Nadie se ocupa tampoco de saber que es lo que nos costó tanto y quienes son los responsables. Y la respuesta es sencilla. Lo que nos costó esa fortuna a nosotros, a nuestros padres, a nuestros hijos y nietos es la voracidad del sistema corrupto. No es raro que el gobierno actual, completamente fundido se arrodille para seguir endeudándose, porque es la inmediatez lo que persigue. No existen acciones contundentes para que el país pueda crecer y pagar con recursos genuinos su deuda, eso requiere planificar, generar estabilidad, sanear los organismos del estado, propiciar el imperio de la ley. El chanta lo que quiere es la guita ahora, para ver si zafa hoy. Mañana será otro día. Y esa guita la quiere sea como sea. Así se maneja el destino de la Patria. Así se gestionan las crisis, asegurándonos un entierro cada vez más inminente. Cuando no quede mas nada, tomarán sus bagajes y se irán a Suiza, ellos son ciudadanos del mundo, tienen asegurado el bienestar de su descendencia.
31 - Pan para hoy, hambre para mañana.
Permisos de pesca indiscriminados despoblaron de merluzas el mar argentino, depredación de nuestros ríos mediante artes de pesca que impiden cualquier equilibrio y otras barbaries se hicieron y se hacen para satisfacer la voracidad implacable de nuestros funcionarios y sus asociados privados. Buques sobrecargados navegan por nuestros ríos con los riesgos que esto implica desde hace años y con bastante suerte por cierto. Fabricas derraman contaminantes en nuestros ríos o en la atmósfera que respiramos y nunca aparece la acción correctiva. Un camión acelera en el semáforo y despide una tremenda bocanada de humo negro que en otros países resultaría impensable. Ni siquiera sabemos que están haciendo con nuestros suelos, con nuestros bosques y selvas porque no es un tema que tenga mucha prensa. ¿Quién piensa en el futuro? ¿A quién le importan los riesgos? Sin embargo tenemos importantes ministerios públicos que se ocupan de estos temas, coexistiendo con el hermoso aroma de nuestro Riachuelo.
El sistema corrupto opera en el hoy, corta los arboles hasta la raíz y no siembra nada, arroja el estiércol en el pozo de agua limpia mientras tenga acopiado un balde para consumo personal y otro para vender. Todo es susceptible de ser utilizado para sus fines. El sistema corrupto es una máquina de generar destrucción y no le tiembla la mano para llegar al final. Argentina está en un punto final que es el resultado concreto del accionar corrupto. Entender la realidad Argentina en estas cuestiones también remite necesariamente a la corrupción.
30 - La corrupción y la platita.
Los fondos obtenidos por el accionar corrupto se destinan en gran parte al financiamiento de la actividad política. En muchos países la falta de transparencia y de contralor del flujo de dinero en campañas electorales resultan altamente sospechosos. En Argentina uno de los usos tiene que ver con el accionar del “ala clandestina” y de los punteros. Un ejemplo, claro son las movilizaciones de gente para hacer número.
En esto se invierte muchísimo dinero y los punteros valen por la cantidad de gente que son capaces de movilizar. El supuesto es que cuando uno ve mucha gente piensa que quien la convoca tiene mucha llegada y conviene entonces votarlo.
No está probado científicamente que así sea pero de todos modos se sigue invirtiendo mucho en estas actividades mentirosas, carentes de espontaneidad y dedicadas a la sociedad entera. La capacidad de convocatoria sí tiene un peso para ganarse un lugar dentro del partido o en el corazón del líder.
Otro destino de éstos fondos espurios es la inversión en medios de difusión para promoción de candidatos, para denigrar o apretar opositores o para comprar adhesiones. El supuesto aquí pasa por captar votos mas allá del debate de programas de gobierno con lo cual denotan que la viveza y la fachada prevalecen sobre el contenido de programas de gobierno y capacidad de gestión. Uno puede tener el mejor programa, con la mejor gente, pero con eso no se gana una elección. Por eso la inversión de la “platita” siempre se pone en el “ala clandestina”. La mentira es una forma de corrupción del vínculo entre los políticos y el pueblo aceptada en última instancia por éste.
29 - Ala legal y ala clandestina.
Así como las Guerrillas españolas, irlandesas o las Colombianas, tienen un “ala política” y un ala combativa, el sistema corrupto tiene un “ala política” y un “ala de corrupción”. El Ala política se sintetiza en los discursos de campaña, son los señores que juegan a la honradez, a la vocación de servicio y salen por televisión. Son los que dicen que saben y que van a hacer esto u aquello.
Detrás de cada uno de ellos está todo el aparato o red de operadores que van tras los cargos y los negocios. Generalmente están coordinados por monjes negros. Aquí conocemos un par de éstos poderosos especímenes que supuestamente responden a los dos principales partidos políticos de Argentina o tal vez no entendemos bien y es al revés, los partidos responden a estos personajes.
Todos saben que están y que operan en la trastienda, se sabe que manejan tremendas fortunas y también se sabe que son intocables, particularmente por la justicia. Alguna vez hicieron un esfuerzo, apoyaron al candidato, desde las sombras, contribuyeron a desmantelar la oposición, a conseguir recursos y adhesiones, colaboraron llenando estadios con sus muchachos y hoy, cuando el candidato es gobierno vienen por el botín.
28 - Los Mecanismos de Defensa del Sistema Corrupto
El sistema corrupto tiene sus propios mecanismos de defensa cuando aparecen sus excesos o desvíos demasiado evidenciados ya sea a través de denuncias, de la opinión pública o de la difusión en medios.
Generalmente lo primero que se moviliza ante una impronta de éste tipo es la negación y simultáneamente la movilización de la red de operadores para atenuar o hacer desaparecer las evidencias. Otro mecanismo es arbitrar medidas salomónicas que no solo afectan a los corruptos sino también a la gente decente. Un ejemplo nítido de esto es el siguiente: En un organismo público se denuncia un exceso de pago de horas extras a personal que no las realiza. Inmediatamente se suspenden todas las horas extras, cayendo en la misma bolsa quienes las trabajaban y los que no.
El sistema corrupto también a veces tiene un sistema de “fusibles” que cuando las papas queman se inmolan con una renuncia o son desafectados de su función ya sea pública o privada. En esa maniobra nunca caen los verdaderos responsables quienes se rearman para ir por más una vez que el foco de atención se ha desviado.
Otra conocida reacción de defensa del sistema corrupto es generar o más bien anunciar una medida o un destape vinculado con la corrupción. “5000 jubilaciones truchas” o “ Medidas contra los ñoquis del Congreso”. En general son noticias recicladas. Desde hace años que de tanto en tanto aparecen los mismos temas como si una maldición hiciera que persistan en el tiempo. En general estos escándalos aparecen como pretendiendo indicar que desde el gobierno se combate la corrupción ante una percepción de sospecha popular. Si sumáramos las jubilaciones truchas que descubre cada gobierno que pasaría!!! El tema es que el problema persiste. De cualquier forma los corruptos no son ingenuos en éste país y casi siempre se aseguran de tener el respaldo necesario por lo que pueda ocurrir. A veces salen de circulación por un tiempo pero siempre están dispuestos a volver y de hecho no es poco frecuente ver como circulan por distintos planos de la administración pública cuando tienen la ocasión. La justicia sigue siendo ciega, sorda y muda y el justo de verdad un impotente.
27 - La Bicicleta
Otra característica del sistema corrupto es la famosa bicicleta que se da en distintos órdenes de nuestro trajín cotidiano.
La bicicleta burocrática es uno de los argumentos para la vía alternativa que es la corrupción. Desde una caja de bombones para la empleada hasta el pago de un arancel ya estipulado, una amplia gama de opciones permiten romper con la bicicleta burocrática. Otro ejemplo significativo es el pago a proveedores del estado. Si un proveedor quiere cobrar, en época de restricciones y falta de recursos, seguramente deberá pagar. Es muy común que alguien tenga que decidir a quién se le paga y a quién no.
Cobrar en término o lo antes posible tiene un costo que oscila entre un 20 y un 40 por ciento del monto para quien acelera el trámite. Presentaciones de facturas que nunca se aprueban por servicios ya brindados son algo habitual en este país. También bicicletea el ciudadano con las cargas impositivas. Es muy común que resulte beneficiado por una moratoria y deducciones aquél que no paga. Un ejemplo contundente fue aquel famoso troquel para el incentivo docente.
Los que pagaron, pagaron y los que no, resultaron beneficiados por la derogación del decreto que lo imponía.
El que paga se perjudica!, es el mensaje que transmite el Estado Argentino a sus contribuyentes que como agregado se sienten habilitados moralmente a no pagar, dado que están íntimamente convencidos que lo que aporten se lo robarán.
26 - La estafa y la corrupción
Otro elemento que hace a la corrupción es la estafa. En Argentina uno es permanentemente estafado y a veces, aunque se dé cuenta, no tiene como accionar contra el estafador. Agencias de turismo que venden paquetes turísticos truchos, automóviles en cuotas que nunca se entregan. Celulares regalados que no son tales. Facturas desorbitantes e incomprensibles de servicios públicos monopólicos. Intereses de usura en tarjetas de crédito por conceptos que nunca se entienden. Los resúmenes bancarios siempre tienen algunos centavos o pesos que tampoco se entienden pero pasan desapercibidos. Cuando uno pregunta o se queja se reconocen errores y se reintegran los importes, pero ¿cuantos de nosotros nos quejamos?
Las compañías telefónicas pueden hacer con nosotros lo que quieran. No es raro que uno esté ausente de su casa un mes entero y llegue una factura con el mismo monto que cuando estuvo un mes en cama hablando por teléfono. De nada sirve la facturación detallada si uno no tiene como fiscalizar los tiempos. Con solo poner dos minutos en lugar de uno estamos hablando de millones de dólares en el volumen de usuarios. Desde que se implementó la facturación mensual prácticamente se duplicaron las facturaciones y hoy por hoy uno está pagando por mes casi el mismo importe que pagaba bimestralmente. Ante el reclamo aparece la facturación detallada "arancelada" y allí uno ve números que reconoce y nada puede objetar sobre los tiempos. ¿Cuantos pueden hacer algo frente a eso?